Ene / 23

Voluntariado de Tengo Teatro: El 21 de Diciembre fui un Elfo!

angélica reyes Blog 0

El 21 de Diciembre es el solsticio de invierno, y hay una tradición nórdica que lo marca como el día en que llega el Espíritu de la Navidad y la verdad ha sido el mejor Espíritu de la Navidad de mi vida, así que para iniciar este post debo hacerlo agradeciendo a Tengo Teatro, a David, por esta iniciativa que me ha hecho vivir la magia de la Navidad como nunca antes:

Pintando a una de mis compañeras

El 12 de Diciembre leo en el chat de mi grupo de TT : “Tengo Teatro colabora con la ONG ASP en el espectáculo de Navidad, donde se entregan regalos a niños de familias de pocos recursos el 21 de diciembre de 5 a 7:30 de la tarde…” y pienso, ¡que guay me apetece un montón!, así que me apunto. No puede asistir a la reunión de preparación, pero un correo muy claro me daba las instrucciones de lo que debía hacer y las líneas que me debía aprender… así que llegué el día y la hora pautados y me encontré a un grupo de personas magníficas. Conocía solo a tres de ellas y sin embargo en esa habitación cambiándonos y vistiéndonos de elfos el encanto empezó… ropa normal roja y verde empezaba a ser ropa de elfo… cuellos de papel, medias, sombreros… nuestros rostros tenían ahora mejillas y nariz rojas, las pecas también hicieron su aparición y así 11 alumnos de Tengo Teatro y sus 2 profesores estábamos listos para ser 13 elfas y elfos de la Navidad. Entonces la magia ocurrió… llegaron los niños y sus miradas fueron esos polvos mágicos, esos abracadabra,con los que el 21 de Diciembre de 2019 me convertí en Elfo…

Fue magia pura, ellos me miraban y no podía quitar la sonrisa de mi cara, sus ojos sorprendidos, alegres me llenaban de tanta energía que no podía más que regresarla, estaba literalmente eléctrica: alzaba a los bebés, jugaba con ellos bailaba, compartía… el invitar a niñas o niños que por timidez o porque no sentían que podían disfrutar a pintarse la cara, bailar y jugar… a ser niños, que es lo que les toca y que probablemente por sus circunstancias a diario no se lo pueden permitir, no tiene precio ver esa transformación: cómo se llenaba su cara de alegría, de magia, de Navidad…

Iba a comenzar la función que colaboraba con Tengo Teatro. Era una función donde una serpiente enorme buscaba su nombre y la navidad. En el momento de la función tenía a una nena en mi regazo, había un niño pequeño a mi lado a quien veía acercarse cada ratito un poco más, hasta que estaba sentado junto a mi. Cómo me miraba es indescriptible. Detrás de mí, sentados junto a sus abuelas, había otros dos peques, sus caritas maravilladas cada vez que aparecía un títere nuevo me dejaban extasiada, su sorpresa: cómo vivían emocionados cada parte de la historia, vi entonces la obra también desde su mirada y era genial… compartimos risas y emociones, respondimos juntos y fui niña también. Al terminar el espectáculo llegó la mejor parte y era hacer mi trabajo de elfo: entregar regalos… y que gran obsequio de la vida fue ese, es donde se hace realidad completamente aquello de que es mejor dar que recibir… pues así fue. ¿Qué? ¿Ya ha terminado? El tiempo voló y entonces la estampa era de niños y padres tomando chocolate con sonrisas por doquier, con sus juguetes nuevos… nos hicimos fotos y ellos me daban las gracias cuando desde el fondo de mi corazón quien estaba plenamente agradecida con la vida en ese momento era yo.

Encima nos dieron un regalo por participar así que salí de allí tan pletórica que daba la feliz Navidad a todos en la calle, no me cambie: no nos cambiamos… nos fuimos como elfos a tomar algo para celebrar. Estábamos felices, orgullosos y muy satisfechos por esos momentos en que regalamos y nos regalaron el mas lindo sentimiento de Navidad: el amor que se comparte.

Gracias a Tengo Teatro el 21 de Diciembre … fui un elfo 🙂

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