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Dic / 13

Francesco Carril desgrana para nuestros alumnos y alumnas sus reflexiones sobre la palabra

David Alonso Blog 0

Hoy domingo es día de clase virtual con profesionales del teatro. En esta ocasión hemos tenido la suerte de contar con Francesco Carril, actor y director, actualmente protagonista de Doña Rosita, anotada de P. Remón en el Teatro Kamikaze, que nos ha hablado de la palabra escénica.

Francesco nos agradecía la oportunidad porque, para él, dar cursos a actores y actrices es una manera fantástica de poner en cuestión sus planteamientos más arriagados y poder mejorarlos. Siempre da talleres en momentos de bloqueo, nos decía, porque le permite conocer gente nueva y distinta que le ayudan a dar vueltas a lo que piensa.

Carril ha comentado sus últimos planteamientos sobre la palabra. Asegura que últimamente le parece curioso que los interpretes se pregunten tanto sobre la palabra cuando, en realidad, la vida es mucho más bonita cuando no se necesita decir nada. El cree que las palabras se usan para mantener bajo control algo que está fuera, que hablamos cuando hay algo que nosotros creemos que hay que solucionar, y la manera de solucionarlo son las palabras. “Como actor me planteo siempre que un personaje habla cuando pretender solucionar algo externo porque si todo estuviera bien, no hablaría” – afirmaba el intérprete.

También nos ha revelado algo que le intriga: como, de todos los aspectos de nuestra vida, el lenguaje es algo contra lo que no nos revelamos. Nos revelamos contra otras dimensiones del ser humano, contra el dinero, contra el poder, contra la amistad, el amor, pero nunca contra el lenguaje, aunque este a veces nos falle porque se queda corto para expresar lo que sentimos. Aprendemos un idioma desde pequeño y no nos lo cuestionamos.

Francesco Carril durante un momento de la representación de Doña Rosita, Anotada en el teatro Kamikaze

“¡Qué maravilloso sería no necesitar los monólogos!” – asevera Carril con rotundidaz – “decir una frase que es tan rotunda no necesito decir más”. Bajo su punto de vista, el ser humano encadena varias frases cuando se da cuenta de que lo que ha dicho no es suficiente, que necesita añadir algo más para expresarse con claridad. Así, los parlamentos nacen de la imposibilidad de un personaje de especificar con claridad lo que quiere, hablar es fracasar continuamente.

“Hay algo peligroso en hablar”, -se planteaba de pronto el actor-, “porque cuando alguien narra lo que va a hacer no lo está haciendo. “Hamlet tiene 7 monólogos que simplemente retrasan lo que quiere hacer.”

Una de las asitentes planteó el sufrimiento del espectador en los silencios. Carril la contestaba con una reflexión sobre cómo actuar los silencios. Haciendo referencia a Pinter, el actor comentó que hay una diferencia entre pausa y silencio: las pausas hablan sobre lo que se acaba de decir y los silencios, sobre lo que se va a decir. Ese planteamiento lo tiene él presente cuando tiene que defender una ausencia de palabra en el escenario. “En los silencios, hay tanto significado ahí, que es imposible ponerle palabras. Las maneras que Pinter propone son formas activas de enfocar este reto. Un silencio no es un callarse, en los silencios la obra está pasando”, -concluía.

Después de una pregunta de otra de las asistentes Francesco aseguró que, bajo su punto de vista, los actores se bloquean cuando, en algún momento del proceso, han perdido la curiosidad. El trabajo del actor es por tanto, renovar la curiosidad cada día.

Otra de las cosas contra las que tenemos que luchar como artistas los actores, segun él, es la presión que genera la creatividad. Hay que quitarse responsabilidad. “Yo no tengo que crear nada. Todo está creado, sólo tengo que descubrirlo que saber que está ahí”.

Con respecto a la escucha hacía una reflexión muy interesante: “Cuando hablas tienes que ir escuchando si lo que dices tiene el efecto que deseas en el que escucha.” Afirmó que se escucha más cuando se habla que cuando simplemente se escucha.

David Alonso preguntó, para finalizar, al actor, cómo pasa del texto escrito al hablado. “Lo primero que hago es aprenderme el texto y una vez aprendido intento hacer muy poco con él; voy al ensayo, lo digo con los demás.” – contestaba Carril. “Después intento que el texto que sea cada vez más mío, habitar la ajeno, que sería un gran título para un taller. El trabajo con el texto para mí es de apropiación. Hay que tener la voluntad de creer en lo que dices.”

Este tipo de charlas son una maravillosa manera de acercar a nuestros alumnos y alumnas a los entresijos del teatro profesional. Cruzarse con actores como Francesco Carril que nos dedican sus planteamientos del día a día de su profesión, es, sin duda, un lujo del que no podemos estar más que agradecidos.

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